miércoles, 27 de marzo de 2013

Desvío por falta de ILS y aterrizaje de emergencia en Rosario

El Viernes 15 de Marzo, un vuelo que conectaba el Aeroparque Metropolitano Newberry y el Aeropuerto de Salta "Gral Güemes", debió desviarse hacia Corrientes. Este hecho se produjo debido a la imposibilidad de realizar un aterrizaje seguro dadas las condiciones meteorológicas y la falta de funcionamiento del sistema de aterrizaje guiado ILS. 

Según El Tribuno, este tipo de hechos sucedió con al menos 12 vuelos. Remarcando que si bien el ILS está instalado, aún resta la "verificación" que debe efectuar la Fuerza Aérea.  "Desde noviembre que estamos esperando al avión verificador. Salta tenía turno hace unas semanas, pero cuando llegó justo ese día estaba nublado y la normativa de seguridad aeroportuaria exige que para hacer la verificación el cielo esté despejado. El avión militar se fue sin hacer el trabajo y seguimos sin ILS”, señalaban desde el aeropuerto.




Finalmente, en el día de ayer 26 de Marzo, el vuelo Austral 2453 despegado de Salta a las 06:19 operado por el Embraer 190 LV-CIE con 42 pasajeros abordo se declaró en emergencia sobre la ciudad de Rosario a las 08:10 horas debido al fallo en una de las turbinas, con lo cual debió realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Int. "Islas Malvinas", cercano al barrio Fisherton.

Dispuestos todos los dispositivos de seguridad correspondientes al caso, finalmente los pasajeros descendieron en la terminal, para luego de una espera de aproximadamente una hora abordaron otra aeronave para llegar al destino final de Aeroparque.

Como bien informaron muchos medios, este percance no produjo heridos. Pero a ello nos resulta útil agregar para los lectores no afines a la aeronáutica -que pudiera haber imaginado algún aterrizaje forzoso- que los aviones de 2 turbinas son aptos para volar con tan solo una turbina, pero normas indican que debe aterrizar en el aeropuerto más cercano posible donde se garanticen la seguridad de los ocupantes. 

Esto es así dado que no se puedo arriesgar continuando la ruta bajo la probabilidad que falle el restante motor. Lo concreto es que, tomando las precauciones del caso, no se trata de aterrizajes de alto riesgo para la integridad de los ocupantes y de la aeronave.