sábado, 13 de septiembre de 2008

AEROCHACO: En busca del vuelo perdido

Un informe que me pareció interesante, y que aunque lo leí a las apuradas, creo que debía postearlo para compartirlo. http://www.diarionorte.com/noticia.php?numero=23297
Tantas cosas que podría ponerme a escribir sobre Aerochaco, o Alta o Tapsa, ETC.. En realidad no son muchas, pero para mi son tan intensas y marcaron tanto en lo que hoy me define como fanático, o seguidor, o promotor, según como se quiera llamar, respecto de la actividad aeronaática.
Si la vemos desde lo especial que tiene y "casi celestial" (me permito tal comparación), desde lo inimaginablemente profundo en lo que hace a técnica, ingenieria o cómo leí en una firma de mi amigo Alberto Acosta: "Volar por avión, prodigio del ingenio del hombre...", Vemos que Volar es Fantástico!!!. Acostumbrados a ver todo desde abajo, ya sea porque caminamos dada nuestra naturaleza bípeda, o porque esta vida cada vez más frenética en la que, sabiendolo o no, nos introducimos en una superfialidad que no nos deja comtemplar lo bello de este mundo. Volar no acerca más a la natualeza, a la contemplación.
En el Aeroparque metropolitano, aquella frase de nuestro referente y pionero argentino, el ing. Newbery: "La Aeronáutica es el punto de partida de una revolución mundial" me dio a entender muchas cosas, ya sea que me dejó entender un poco más el significado de que mi abuela se haya reencontrado en los últimos 10 años tantas veces con sus hermanos, tras una separación por la guerra y la miseria 60 años antes, o que una de sus hermanas haya podido conocer la tierra que le dio morada a mi abuela y en la que crió a sus hijos y nietos. O que me haya permitido conocer otros países y saber tantas cosas que nos faltan, y lugares por los que Argentina no tiene que pasar y cometer los mismo errores. O que borró un poco las fronteras y nos deja a algunos conocer otros lugares y culturas que Dios nos regaló, y para los que no tuvieron esta dicha, si fue para los fotografos y cinastas o poetas que pudieron hacerlo y lo dejaron plasmado en sus creaciones. Haciendo de este mundo, un lugar mejor.
Es por esto, que entre otras personas y cosas, y aerolineas en este caso, agradezco a esas pequeñas aerolineas que me hicieron "flashear" desde tan chiquito.
Bueno, me parece que me fui de más con el teclado, les dejo leer la nota.

Eduardo López
En busca del vuelo perdido

Martes, 09 de Septiembre de 2008 - Publicado en la Edición Impresa


Alas para la Cuenca del Plata fue el lema con el que, cincuenta y un años atrás, unos osados chaqueños pusieron en marcha Aerochaco, cuando aún Aerolíneas y Austral estaban casi en pañales y no se habían vivido otras experiencias aerocomerciales que derrocharon nada más que buenas intenciones. Era un desafío para espíritus pioneros como los que en ese tiempo conducían el Aeroclub Chaco, a quienes pertenece la iniciativa, acompañados por el gobierno de facto del momento y apoyados sin retaceos por el progresismo de Anselmo Zoilo Duca y su equipo de gobierno.

Cuando ni siquiera se hablaba del Mercosur, aquí en el Chaco se montaba una empresa de aviación comercial para unir transversalmente la región y acercar el Norte Grande con el norte chileno, el sur boliviano, Paraguay y el sur de Brasil. Con pequeños aviones primero, comprados en Canadá, se voló desde Resistencia a Córdoba, Tucumán, Salta, Mendoza, Santa Fe, Iguazú, Posadas, Formosa; y luego con los Fairchilld adquiridos en Brasil se extendieron los vuelos a Asunción y chárteres a Brasil y Capital Federal. Con el paso de los días, algunas provincias que habían aportado capital dejaron de hacerlo y la participación del Aeroclub se convirtió poco menos que en simbólica. Cuando en noviembre de 1985 se echaron las bases del Mercosur, con la base de Aerochaco se creó ALFA -Aerolíneas Federales Argentinas- y se invitó a participar a las demás provincias de la región. De hecho nunca se superó Aerochaco y los demás estados se borraron. Eso y problemas internos y de mal manejo obligaron en época del gobernador Danilo Baroni (1987-1991) al cierre de la empresa. Durante la gobernación de Rolando Tauguinas se vendió el fondo comercial a la chilena ALTA, que no alcanzó a estar un año. Una idea brillanteLa empresa que se busca reflotar hoy, a partir del 14 de octubre, encierra un fuerte desafío: recuperar el tiempo perdido. La visión de adelantados, una vez más se malogró y habrá que analizar los motivos de porqué esto pasó. ¿Mala administración, exceso de personal, demasiados pasajes de favor, falta de visión geopolítica, ceguera en la toma de decisiones, falta de colaboración de otras provincias, del Estado Nacional y aún de estados vecinos, subestimación por ser un proyecto surgido de una provincia marginal? Quizás haya un poco de todo esto. Lo cierto es que si Aerochaco hubiera continuado, hoy sería una potencia aerocomercial de imprevisibles derivaciones en el corazón del Mercosur.Pero hay que ceñirse a este presente, signado, al parecer, por la recuperación de las cosas perdidas. Se habla de recuperar el puerto de Barranqueras, de recuperar el cultivo algodonero, de recuperar al Chaco industrial, se está recuperando la entidad financiera, el Banco del Chaco —parece tener siete vidas—, recuperar el espíritu de los pioneros, recuperar el ferrocarril y ahora recuperar Aerochaco. A tener en cuenta Habrá que tener varias cosas en cuenta para no reproducir experiencias anteriores. Hoy la empresa será privada, con un reaseguro del 65 por ciento de las plazas disponibles a través de un Fondo Fiduciario que creará el Estado y cuyo monto aún no se conoce. Se habla de derivar vuelos desde Sáenz Peña y Formosa a Resistencia para conexiones regionales transversales en aviones pequeños y con aeronaves mayores para Capital Federal y otros destinos del Mercosur como pueden ser Antofagasta (Chile), San Pablo (Brasil), Asunción. Se afirma que se harán vuelos exploratorios para, seguramente auscultar el mercado y las posibilidades. Pero se deberá tener en cuenta la complicada situación mundial de las empresas aerocomerciales y aquí la Argentina, las traumáticas experiencias de Aerolíneas Argentinas y Austral precedidas por los fallidos intentos de LAPA, Shouter Wind, por sólo nombrar a las dos causantes de mayores desastres. Esto ha provocado una revalorización del transporte automotor, que se ha aggiornado, aumentado sus comodidades y rapidez y que, por más caro que cueste, será como mínimo el 50 por ciento del valor del boleto aéreo. Se tendrá que tener en cuenta el mercado disponible. Por ejemplo fueron notables fracasos los dos vuelos que se intentaron hacer desde Sáenz Peña, a través de las empresas Aerolíneas JET y luego LAER (Líneas Aéreas Entrerrianas), ya que no se llegó a cubrir ni el 50 por ciento del pasaje de aviones pequeños. El Estado deberá tener bien en cuenta qué es lo que quiere. Si una línea de fomento en la que tendrá que poner una buena suma de dinero a la empresa a través del Fondo Fiduciario o si una línea comercial que al menos no le produzca quebrantos. Recuperar el aeropuerto Y una cosa más, ésta para los resistencianos. El aeropuerto ha quedado un chiche, y será aún mejor cuando se terminen las pistas a nuevo con una inversión multimillonaria. El acceso está muy bueno, aunque nada cambió en su ingreso a la Ruta 11. Era y volverá a ser (¡otra vez el rescate!) un orgullo de esta ciudad y un lugar de paseo y de visita en una ciudad a la que la naturaleza no le brindó demasiados atractivos turísticos. Desde que Aeropuertos 2000 se hizo dueña de la estación aérea y colocó un peaje en su ingreso, son muchos los que se dejaron de hacer ese paseo, casi obligado los domingos a la siesta, y también muchos dejaron de frecuentar la linda confitería. No es tanto por el costo del peaje como por el principio de tener que pagar para estar en su propia casa, ya que la gente de Eurnekian es una simple concesionaria del patrimonio de todos.Lo cierto es que los chaqueños vamos esta vez en busca del vuelo perdido. El vuelo con que algunos adelantados soñaron ponerle ‘Alas a la Cuenca del Plata’ y que hoy se la quieren entregar al Mercosur con una fecha de lanzamiento, el próximo 14 de octubre, apenas un poco más de un mes. Pero es necesario también recuperar el vuelo perdido de todos los chaqueños. Ese que sobresalió por el empuje, sin necesidad de demasiada intervención del Estado. Ese vuelo que fundó el Ateneo del Chaco, El Fogón de los Arrieros, la Universidad Popular, la Universidad Nacional del Nordeste, hoy prolongadas en la Fundación Urunday, la Fundación Mempo Giardinelli, la Universidad del Chaco Austral. Ese vuelo que permitió los acueductos a Sáenz Peña, Villa Angela, General San Martín, el puente Chaco Corrientes, el complejo del Domo del Centenario. Con el acompañamiento del Estado, pero con la iniciativa privada es necesario echar a volar, para recuperar lo perdido, pero sobre todo para, con audacia, alcanzar, nuevas alturas. Quizás valga la pena repetir, por más actual que nunca, el cierre de una nota de la revista Región de diciembre de 1969 cuando Aerochacho acababa de incorporar los tres Twin Otter comprados en Canadá. ‘Los millones invertidos en este nueva etapa que Aerochaco inicia tiene un profundo sentido. Cuando en la provincia de los pioneros muchas empresas han desaparecido en los últimos años, un esfuerzo chaqueño inicia un promisorio camino de expansión y, al mismo tiempo, da pasos ciertos para integrar el país con uno de los más modernos medios de comunicación: la línea aérea’.