viernes, 4 de abril de 2008

FRENETICO RESCATE DE PELICULA

Milagroso rescate aéreo de un bagayero en el río.

Un hombre de 39 años logró treparse a una empalizada y lo izaron desde un helicóptero de la Gendarmería.




Notese al hombre aguardando el helicóptero hacia la izquierda de los restos sobre el río Bermejo.


Un cinematográfico rescate de un bagayero argentino que cruzaba el río Bermejo desde Bolivia y fue arrastrado por una sorpresiva creciente, realizaron anteayer efectivos del Escuadrón 20 "Orán" de la Gendarmería Nacional, que lograron izarlo desde un helicóptero de la fuerza y ponerlo a salvo.





El sujeto, de 39 años y cuyo nombre no fue proporcionado por razones legales, al parecer transportaba fardos de hojas de coca cuando de pronto una ola gigante, producto de las lluvias en la naciente del cauce, lo tapó por completo y lo arrastró -se cree- al menos un kilómetro.


El bagayero logró salvar su vida porque chocó con una empalizada -un obstáculo conformado por troncos, ramas y todo tipo de vegetales- que estaba detenida en el medio. Como pudo, se trepó y comenzó a gritar pidiendo ayuda. Alguien -se cree que alguno de sus colegas, que desaparecieron del lugar- llamó a los Bomberos Voluntarios advirtiendo la crítica situación del hombre y desde allí se solicitó ayuda a la Gendarmería Nacional, que despachó un helicóptero Eskilo D-3 GN 927, recientemente adquirido por la fuerza. Al llegar al lugar, situado a unos 20 kilómetros de la ciudad y en inmediaciones de la junta con el río Tarija, los pilotos observaron un espectáculo dramático: el cauce muy crecido, arrastrando todo tipo de vegetales y en el medio del torrentoso cauce, un hombre de mediana estatura subido a una empalizada, que amenazaba con desprenderse. Con habilidad, colocaron la nave sobre la cabeza del hombre y uno de los tripulantes bajó hasta los pontones de aterrizaje, asió al sujeto con ambas manos y lo izó hasta la cabina."Gracias muchachos, me salvaron la vida", dijo el oranense rescatado, quien no portaba documentos y que fue dejado en libertad -pese a que se sospecha que transportaba un contrabando- porque no tenía nada encima.El paraje donde se produjeron los hechos, conocido como San Antonio suele ser utilizado por los traficantes de hojas de coca en estado natural.Para los gendarmes, la creciente debió ser muy repentina porque la gente de la zona conoce el río como la palma de su mano".